Nacimiento a 3 Años

Viernes, 8 de Mayo de 2009
Leandro a los pocos días

Leandro a los pocos días

En el calendario Maya conocido como Tzolkin, nuestro niño Leandro nació un 1 Imix, curiosamente en el calendario gregoriano también es un comienzo de año, un 1 de enero de 2004, pareciera que un designio de los astros marcaran un destino muy particular.
El llanto a todo pulmón anuncio su nacimiento en el Hospital Santojanni de la ciudad de Buenos Aires en un parto normal, sin problemas tanto en su gestación como al nacer, pero hasta ahí sería todo, muy pronto algo se vería que no era como debía ser.
Leandro ya en sus primeros minutos de vida, demostraba que era alguien con cierta particularidad, nada calmaba su llanto, ni siquiera el regazo de su madre, y a si fue durante las 48 horas que estuvo en la sala de maternidad, respecto de su chequeo pediátrico, el jefe de sala dijo, es un niño perfectamente sano, es mas, “no lo traigan a control al hospital, llévenlo a una sala local porque este niño no tendrá jamas una enfermedad”.
Y así, fue, Leandro JAMAS se enfermo de nada, apenas unos resfriados, y algunas lineas de fiebre que solo duraban horas, claro, este parece ser una de las características de estos niños hiperactivos o con algún TEA, son muy sanos.
Pero algo no estaba bien, solo que no se podría ver aún, lo único extraño que manifestaba era su pobre respuesta para con su mamá, es mas, casi se diría que manifestaba un franco rechazo hacia ella, y asi fueron pasando los primeros meses de su vida.

Quiero la compu de papá !!!

Quiero la compu de papá !!!

Cuando apenas tenia 5 meses, se veía un niño muy inquieto, a tal punto que en esta foto se ve su desesperación por tocar el teclado de la computadora de papá, lo cuál fue imposible de evitar, cada ves se veía mas atraído y estimulado por las computadoras, también balbuceaba sonidos, y a los 6 meses pronunció su primer palabra, ” papá”.
A pesar de que se notaba una inusitada inquietud en el, que se llevaba todos los objetos a la boca y se chupaba un dedo, no daba ningún síntoma de que tuviese un problema, y su salud física era estupenda. por lo tanto todo parecía marchar muy bien.

Un detalle si, era de notar, que al comer su papilla no observaba a los ojos a la mamá y a los 9 meses aproximadamente dejo de pronunciar las palabras que estaba aprendiendo, cosa que al pediatra manifestó que era normal y que luego iría a retomar con su lenguaje.

A partir de los 10 meses también empezamos a notar que jugaba con algunos objetos en forma extraña, como golpeteándolos en forma repetitiva y durante mucho tiempo. A los once meses comenzó a caminar y se puso mucho mas activo e inquieto (hiperactividad) pero también notamos que no hablaba y no se integraba con los demás niños de su edad.

Su inclinación hacia las computadoras de papá fue algo inmanejable, a tal punto que la única solución  que encontramos para terminar con sus ataques de berrinches y llantos fue el regalarle una a él, así comenzó su auto aprendizaje con la informática a tal medida que su mundo comenzó a girar en torno a un teclado y una pantalla.

Posteriormente ya, al llegar a los 2 años en unos de los controles pediátricos de rutina una doctora le mando análisis para chequear si poseía problemas de audición al ver que no respondía diálogo alguno, cosa que nosotros como padres sabíamos perfectamente que no era verdad.

A los dos años y medio ya la situación era difícil de aceptar, ya que no se lo podía sacar de su mundo virtual formado por las imágenes , colores y sonidos que parecían atraparlo tanto frente al computador,se decidió entonces enviarlo a un jardín de infantes para intentar que se conecte mas con la realidad circundante.

Es ahí donde se produjo un punto de inflexión respecto de su atención para con la mamá, porque por fin, parecía que ahora la reconocía y se aferró a ella como no lo había hecho jamas hasta ahora, a tal punto, que fracasó el intento de incorporarlo al instituto, porque fue imposible lograr que se quedara en el.

A la espera de alguna madures en sus comportamientos, así como, a que hablara mas fluídamente,  permanecimos un año mas, ya que su pediatra decía que había que esperar, pero de todas maneras, lo llevamos a una psicóloga infantil para que vea el caso y nos diga que podíamos hacer, ya que a nosotros los papás se nos estaba haciendo realmente difícil la situación para con el niño.

La psicóloga aconsejó que inmediatamente sea incorporado a un jardín de infantes y que limitemos su tiempo de permanencia frente a una computadora, cosa que hicimos y entonces comenzó el camino final que nos llevó rumbo a una posible diagnóstico.

  1. sonia moreno
    Jueves, 14 de Mayo de 2009 a las 02:26 | #1

    Carina se que con la ayuda de la mano de Dios todo saldra bien y adelante los felicito a los dos bellos papas que son un ejemplo de amor

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