SHANK3 un descubrimiento importante
Los Trastornos del Espectro del Autismo (TEA) incluyen una serie de trastornos que comparten un núcleo de déficit neuroconductuales caracterizados por anormalidades generalizadas en las interacciones sociales, los déficit en la comunicación así como los intereses restringidos y conductas repetitivas. La base neurológica y los mecanismos subyacentes a estos circuitos de comportamientos anormales, son poco conocidos. SHANK3 es una proteína postsináptica, cuya alteración a nivel genético se cree que es responsable del desarrollo del síndrome de deleción 22q13 (síndrome de Phelan-McDermid) y otros trastornos del espectro autista no sindrómico. Aquí se muestra que los ratones con genes SHANK3 suprimidos poseen exposición repetitiva al aseo y déficit en la interacción social. Estos ratones poseían graves defectos mostrados por análisis bioquímicos y análisis electrofisiológico en las sinapsis cortico-estriadas y circuitos que conectan regiones neuronales. Los hallazgos demuestran un papel crítico para SHANK3 en el normal desarrollo de la conectividad neuronal y en el establecimiento de un importante rol en la génesis de conductas autistas, como en estos ratones.
Artículo original en NATURE.COM
Día mundial de la concienciación sobre el autismo
Gema Laura Días nos regala esta ilustración para que convoquemos a difundir el 2 de abril como el día mundial de la concienciación sobre el autismo, pueden visitar su blog aquí
Un robot ayuda a niños autistas
Los niños con trastorno del espectro autista suelen tener dificultades para interpretar las expresiones y gestos faciales de las personas que interactuan con ellos, por eso cientificos del la Universidad de Hertfordshire están desarrollando un robot que se desempeña muy a gusto con los niños autistas, el costo de este proyecto es de 2.120 dólares, y aunque solo tiene funciones básicas como decir ”Hola, mi nombre es Kaspar. Juguemos juntos”, se ríe cuando lo tocan por los laterales o los pies, levanta y baja los brazos, o se tapa la cara con las manos y dice “¡Oh! Esto duele”, cuando se le pegan el la cara, es suficiente para fascinar a estos niños
En una guardería para niños con autismo en Stevenage, al norte de Londres Nan Cannon-Jones, una asesora en autismo de la escuela, afirmó que el robot ayuda a los niños a comprender las emociones y el lenguaje. “Después que Kaspar dice ‘ja, ja’ cuando le hacen cosquillas, el niño aprende qué es reírse”, comentó.
Todo lo que podamos hacer para ayudar a estos niños a mejorar su calidad de vida es Bienvenido!




Ultimos Comentarios